comprar vino en vinoteca

Comprar vino online o presencial en tienda física siempre es una tarea complicada justo cuando tenemos  que escoger entre una botella u otra nos asaltan las dudas.

La primera recomendación es decantarse por una tienda o web especializada sobre una no especializada, en el primero siempre tendrás el apoyo de un profesional que evitará que te equivoques.

El post pretende ofrecer una serie de consejos básicos que hagan de la búsqueda, la compra, de un vino una tarea fácil, segura y divertida.

Para simplificar nos atrevemos a clasificar los vinos en dos grandes grupos:  jóvenes y con crianza. 

Podríamos dividirlos en blancos, tintos, rosados, espumosos, dulces, generosos, pero nos parece que esta división entre vinos jóvenes y con crianza se ajusta mejor a nuestro proposito.

Los vinos tintos jóvenes son aquellos que se embotellan tras la vinificación, sin pasar por madera, no tienen crianza alguna en barricas de roble. 

Los vinos con crianza pueden ser vinos tintos, blancos o rosados, como vemos no solo los tintos tienen crianza.

Para hablar de crianza significa que tras la vinificación, pasa una temporada, en barrica, generalmente de roble, y posteriormente reposan tras el embotellado, crianza en botella, antes de la salida al mercado.

En este grupo situamos a los vinos crianzas, reservas y grandes reservas. Suelen dar lugar a vinos más complejos, con notas de la madera donde han reposado.

En cada denominación sigue unas pautas marcadas por el consejo regulador de turno, por lo cual los tiempos en barrica pueden variar para un crianza de Rioja con respecto a uno de Navarra o Ribera del Duero, etc. 

El vino “Crianza” ya sean blancos tintos o rosado son los que menos tiempo habrán pasado en barrica dentro de los que cada denominación certificada. Lo más común es que hayan pasado de 12 a 24 meses.

El vino “Reserva” habrá estado un periodo superior de tiempo en barrica con respecto al crianza, y un tiempo inferior al Gran Reserva.

Siendo el “Gran Reserva” el vino tinto, blanco o rosado que más ha permanecido en barricade las diferente denominaciones.


Existen en algunas Denominaciones de origen los vinos Robles o semicrianza, que han pasado por madera pero un tiempo inferior para ser considerados crianza al menos un o dos años suele ser lo habitual. Así los robles pueden haber pasado solamente unos meses.

Los robles y semicrianzas, son vinos interesantes pues podremos disfrutar de todas las sensaciones de un vino joven, pero con los matices aportados por su leve estancia en barrica y por lo atractivo de sus precios suelen ser más baratos que los Reservas o Grandes Reservas.

Siento ser tan inconcreto, pero en mi defensa diré que cada Denominación tiene su propia normativa, relacionarlas todas sería imposible. En las páginas web de las DO suelen informar de sus criterios de clasificación del vino y los tiempos, y formas de conseguirlo, si tienes interés en una en concreto accede a su página web.

Por lo tanto lo único que nos garantiza un Gran Reserva a estado más tiempo en barrica con respecto al crianza o un semicrianza, pero no necesariamente tiene que ser un mejor vino.

Existe una clasificación para un tipo de vinos que a muchos descoloca. Los llamados, genéricos (sí, suena a medicamenteo) o, también, cosechas.
En estos vinos el elaborador no ha querido o no a podido ajustarse al reglamento de la Denominación de Origen del Vino, y ha criado el vino el tiempo que le ha parecido oportuno.

Aparece sólo la añada de procedencia y puede especificarse o no el tiempo de permanencia en barrica.

Poniendo una tirita antes que se produzca de la herida diremos que intentaremos condensar, seguro que sin conseguirlo, lo que son libros dedicados a estos tema en el mundo del vino.

Para conocer que tipo de vino estamos comprando debemos de leer la información de la etiqueta y de la contra etiqueta obtendremos datos que nos orientarán en la compra. En el caso de la Web la ficha de producto que al menos debería de especificar los datos de la etiqueta y contraetiqueta del vino.

Para no equivocarnos en la selección del vino  podemos elegir  una bodega que conocemos como elabora, y un vino que nos de confianza o que ya conozcamos, pero ni estas mediadas nos garantizan,  al cien por cien, que nuestra compra nos dará el vino que esperamos.

A esto hay que añadir los factores para una óptima conservación: luz, temperatura, vibración, ausencia de olores extraños y humedad. La verdad es que casi ningún lineal de hipermercado o de supermercado los cumple.

Los vinos nacen, crecen, se desarrollan y mueren. Cada botella, cada referencia, cada vino tiene su ciclo vital. Si se maltrata el vino morirá antes, perderá aromas y sabores, o incorporará aromas y sabores no deseados.

Suponiendo que el vino se ha cuidado bien, que no es fácil, podríamos decir que:

Los vinos tintos jóvenes se pueden consumir durante los dos años siguientes a su cosecha. Como ejemplo actual un tinto 2015 puede consumirse durante el 2016 y el 2017.

Igual periodo de vida tendrá un blanco sin crianza, su cambio de tonalidad del amarillo verdoso a los dorados le delatará.

Otra cosa don los blancos con crianza, por ejemplo, los albariños todo el mundo tiene tendencia a consumirlos durante el año y está bien hacerlo así. Pero pocos han comprobado la maravilla de un Rías Baixas blanco gallego con crianza de más de 5 años.

Y un rosado del 2015, en cambio, sería mejor hacerlo durante el 2016. Colores rosados como la frambuesa se convierten en rosas como la piel de la cebolla, aunque a veces hay bodegas que gustan de estos colores para sus vinos y no delatan en este caso el envejecimiento del vino.

Con estas fechas no nos referimos a fechas de caducidad, sino a fechas orientativas en las que un vino mostrará todas sus virtudes. Un vino se puede consumir sin ningún problema de salud aunque sea “viejo”, simplemente no satisfará nuestras expectativas por que su ciclo se habrá acabado, no lo disfrutaremos.

Como siempre habrá que probar el vino, ya que un vino joven con 10 meses mal cuidado puede igualmente no satisfacer tus espectativas. La acidez excesiva, la perdida de frescura, etc, marcará su decadencia.

Un crianza del 2014 no debería dar síntomas de ir perdiendo calidad en los próximos cuatro o cinco años, hacia el 2018 ó 2019. Eso siempre con la coletilla que no voy a repetir más para el resto de los vinos, pero que debéis de tener en mente, que se hayan guardado adecuadamente. Para lo cual podeis leer el post Cómo guardar vino en casa.
Incluso debería presentar una evolución positiva ofreciendo matices de madurez.

Los reservas, al menos los que son dignos de llamarse así, pueden ofrecernos todo su potencial  pasados entre 10 y 15 años. 

Y que decir de los grandes reservas cuyos mejores representantes pueden sobrepasar los treinta años, y nos quedamos cortos.

Como veis no todos los vinos envejecen bien, no guardes botellas de vinos no pensados para envejecer, te llevarás la desagradable sorpresa cuando los abras de que no encontrarás el magnifico vino que esperabas.

El precio a a hora de comprar vino online o en tienda físicas es un elemento importante.

Es un punto de referencia importante a la hora de elegir un buen vino pero no debemos olvidar, como en todo, que hay precios que incluyen la marca, su exclusividad, cierto snobismo, la historia de la bodega, su prestigio internacional,sus premios, el reconocimiento de críticos del vino, la presencia en los medios, su marketing, su publicidad, etc.

No hace falta gastarse mucho dinero para beber buen vino pero, pero a precios muy bajos es más que probable beber vino de escasa calidad. Es Decir, puedes beber grandes vinos que no alcanzan los diez euros, pero por un euro es imposible beber un buen vino.

También es cierto que en ocasiones puede gastarte una cantidad considerable de dinero y ese vino no valer la cantidad de dinero que te has gastado.

Dije al principi del post que lo mejor es orientarse por el criterio de profesionales,  o en su defecto de buenos aficionados, de amigos de confianza que conozcan el mundo del vino, y sobre todo del vino que has probado y te gusta.

No pierdas el afán de aventura siempre y cuando, claro está, fijándonos en lo que pone en la etiqueta y no solo en lo “bonita” que esta sea. Existen muuuuuy bonitas y diseñadas botellas cuyo contenido solo beberás una vez.

Como colusión desconfiaremos de precios muy bajos pues todo sabemos lo que cuesta elaborar una botella de vino, más o menos. Esos reservas de 2.50€ y vinos jóvenes a 0.80 €. Si alguien te quiere vender un kg de percebes o un jamón de ibérico a 5 € ¿desconfiarías? Seguramente estarás pensando que sí, y con toda la razón, producir un vino de calidad tiene un coste de base que se tiene que ver necesariamente reflejado en el precio.

Si algo tiene de divertido es entrenar los sentidos probando vinos diferentes. Lógicamente cada uno tenemos nuestro gusto pero no debemos cerrar las puertas a variedades desconocidas, a comarcas vecinas, a bodegas pequeñas, o incluso a países lejanos y a cualquier circunstancia que nos enriquezca personalmente y como aficionados al vino.

Recuerda una cosa el mejor vino será el que te haga disfrutar a ti, no el que mejor valoración consiga en una guía, o el que tenga el mejor diseño, o el precio más elevado. Disfrutarás más y te costará menos si eliges ese vino.

¿Con criterios seleccionas los vinos que tomas? ¿eres fiel a un solo vino o te gusta probar más de uno?

Si te ha gustado compártelo en tu red social favorita.

Fotografía de Susana Mulé 
Comprar vino online en tienda online o en tienda tradicional es siempre un reto.

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