Maridaje de vinos

El maridaje del vino en los grandes restaurantes está resuelto por el Sumiller que nos orientará en nuestra elección.

Pero, ¿qué ocurre cuando tememos invitados ya sean familia o amigos a comer?

Siempre que queremos dar una buena impresión a unos invitados nos preocupamos por hacer una buena comida que nos deje satisfechos como anfitriones, y sobretodo que deje satisfecho a nuestros invitados.

La mayoría de las veces no sabemos la importancia que tiene combinar las comidas con el vino que vamos a servir, y aquí a todos nos suena tinto para la carne y blanco para el pescado, pero ¿es siempre esto así?

Como imaginarás, no, todo tiene matices, descubre aquí alguno de ellos.

Trataremos de responder a una pregunta básica ¿Qué tipo de vino armoniza mejor con lo que planeas cocinar?

Maridar no es más qué combinar la comida que planeamos con el vino o vinos consumir. Estamos pensando en una comida o una cena simple pero elegante, triunfaremos en la medida que la comida y el vino le guste a los invitados y que combine y logre realzar los sabores de tus platos.

No es fácil elegir el vino apropiado y depende mucho de cada gusto personal tuyo y de los invitados, y ya sabemos que para gustos se pintan colores, en este caso se hacen vinos.

Lo esencial es que el vino convine con la comida, después de todo, es la comida la que debe ser el centro de atención. Pero también es interesante que el vino no se vea apagado por la comida. En una sola frase: lo ideal es que los dos elementos sumen, si logramos que multipliquen vamos para nota.

Te daremos una serie de recomendaciones para no equivocarte mucho, pero realmente lo divertido es probar y descubrir maridajes que funcionen, y todas las normas están hechas para ser rotas. Así que toma esto como lo que son recomendaciones, no mandamientos bíblicos.

 

Maridaje del vino con Pescados y mariscos

No descubrimos nada si decimos que los los vinos blancos suelen acompañar muy bien a los mariscos.

Los mejores vinos para acompañar mariscos deben ser frescos, con alto grado de acidez. Variedades de blancos jovenes como Albariño, Riesling, Chablis, etc, son excelentes para acompañar a un buen marisco.

Pero no todos los mariscos son iguales ni todas las preparaciones de mariscos requieren el mismo vino.

Es un clásico con ostras crudas un cava o un champagne seco.

Para mariscos y pescados con salsas cremosas o platos orientales especiados, los vinos espumosos son una opción igualmente atractiva.

El pescado es también un caso complicado debido a su gran variedad, algunos fuertes y otros delicados.

Cuánto más delicado sea el pescado, más liviano debe ser el vino. Los pescados blancos y a la plancha casan muy bien con los blancos secos ácidos como el ribeiro, el verdejo o el txacolí, pero también con los de tonos más dulces como el albariño.

Aunque no tenemos por que descartar vinos tintos para acompañar pescados, siempre y cuando las variedades de tinto sean frescas, afrutadas y con baja concentración de taninos. El caso es que sean suaves para poder apreciar mejor todo el sabor del pescado.

Pescados como el atún combina mejor con vinos de gran cuerpo y realza más con vino tinto que con un blanco, mientros que el salmón o la trucha pueden combinarse con cualquiera de los dos tipos de vino a gusto del que los va a consumir.

Vinos rosados pueden tener su lugar acompañando pescados y mariscos siempre y cuando su preparación sea especiada. Los dulces sabores frutales son el balance perfecto para preparaciones especiadas. También quedan muy bien con salsa barbacoa y otras salsas a base de tomate; pruebe un salmón con salsa teriyaki o camarones al estilo Cajun.

marisco y vino tintos

Pollo y aves en general, con que vinos armonizan.

En el caso del pollo es más delicado y depende mucho de la salsa.

Una pechuga de pollo a la plancha o una ensalada con pollo son comidas livianas que combinan mejor con vinos delicados.

Es mejor combinar carnes blancas como el pollo con vino blanco, ya que estas bebidas no dominan a las carnes, sino que ayudan a potenciar los sabores.

Pero en muchas ocasiones, el tipo del vino también depende de la salsa con que se sirven las aves.

El pollo asado o a la plancha, al igual que el pavo, casa con vinos blancos secos pero no ácidos variedades como el xarelo, la parellada, la garnacha blanca, el macabeo, el pedro ximenez, el moscatel romano, etc. O blancos con crianza pueden ser una opción.

En el caso de guisos de pollo con salsas, los blancos ligeros o medios, jóvenes pero de variedades potentes, como son la mayoría de las españolas, funcionan bien.

Carnes con que vino maridarlas

Carnes frías como el rostbeef, un carpaccio, etc., funciona bien un blanco seco, con cuerpo o sin, así como tintos ligeros. Pueden ir bien los rosados, pero conviene evitar los tintos potentes, ya que pueden enmascarar el sabor de la carne, que no es muy fuerte.

Por lo general, el vino tinto es el predilecto a la hora de elegir una bebida que complemente un plato de carne roja.

Cuánto más complejo el tipo de carne, mejor combina con un vino con mucho cuerpo.  Una comida como la carne que es consistente y pesada necesitas vinos con mucho cuerpo.

De todas formas prueba, juega, y descubre que vino combina mejor con las diferentes comidas, prepara una cena especial que deje a todos con la boca abierta. Anímate a probar nuevos vinos y elige el indicado y pruébalo antes del día de la cena.
De esa forma, tendrás tiempo para elegir el que mejor combine con tu menú y ofrecer convinaciones diferentes a tus invitados.

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Fotografías de vinhosdeprovence
El maridaje del vino. !Horror! que vino pongo con la comida.

2 thoughts on “El maridaje del vino. !Horror! que vino pongo con la comida.

  • 9 marzo, 2016 a las 11:38
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    “Cuanto mas complejo el tipo de carne, mejor combina con un vino de mucho cuerpo”. No estoy muy de acuerdo con esta afirmación si se refiere a las carnes rojas. Mas aún si estas se están degustando al asadas al punto o muy poco hechas. Las carnes rojas, vaca o buey, mas aun con altas maduraciones, aportan un buen número de matices sutiles de sabor que se pierden ante los vinos tánicos y muy tánicos. Un rosado, un blanco con cuerpo, o como mucho un tinto ligero son en mi opinión la mejor compañía para estos manjares.

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    • 14 marzo, 2016 a las 20:04
      Enlace permanente

      Gracias Luis Domenech por tus interesante aportación, con la que estoy muy de acuerdo.
      Entiendo que todo lo que sea el equilibrio entre el vino y la comida es lo que debemos de buscar con los maridajes, y lo que más nos hará disfrutar.

      Responder

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