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En este post quiero dar mi visión del mundo del vino, no se si mejor o peor que otras visiones, pero es la mía. Es la visión que intento llevar a los vinos que hacemos y que no quiero imponer ni mucho menos.

Me he dedicado en los últimos años con pasión al vino, hasta hacerlo mi profesión, y siempre lo he hecho con unas premisas que espero que se reflejen en mis Rutas.

1º Unos vinos diferentes.

Qué quiero decir con esto, amigo lector, no me gusta el vino pensado únicamente para satisfacer las necesidades del mercado prefiero un vino pensado para satisfacerlas necesidades del alma.

El vino como la música si es bueno gusta por si mismo, independiente de estilos o gustos musicales. Después al que lo toma, le gustará más o menos, en función de sus gustos propios, pero la calidad y la verdad de nuestros vinos son innegociables.

Es cierto que para apreciar algunas músicas hay que entenderlas, al igual que para apreciar muchos vinos hay que saberlos comprenderlos. Pero una buena sinfonía cualquiera la aprecia, de igual forma un buen vino sale airoso independientemente de gustos que para con los vinos puedas tener aquel que lo consume.

El objetivo es que la copa que llegue a tu mesa sea una copa llena de buen vino. Qué tenga alma y que no sea una copia exacta ni de otros vinos, ni de si mismo año tras año.

2º Un vino natural

Me resulta curioso, cuando menos, que un determinadas marcas de vinos, año tras año consigan exactamente el mismo aroma y sabor en sus vinos.

Y es curioso por que amigos de un año a otro el vino que se produce es diferente, estas diferencias, son apreciables, acordémonos de que las añadas están para medir estás diferencias.

Qué ocurre con algunos vinos que siempre consiguen exactamente los resultados que presuntamente consigue vinos clónicos que presuntamente demanda el mercado. ¿Qué tienen que hacer y a qué tiene que renunciar para que esto sea así?

Uniformidad, aburrimiento, vinos sin alma al servicio de lo que presuntamente demanda el consumidor.

En ocasiones me recuerdan a aquellos programadores de televisión que programan telebasura con el argumento de que es lo que quiere ver el telespectador, no amigos, es lo que vosotros hacéis que vea, por que os sale muy barata, y la hacéis para un consumidor con poca capacidad de elección y fundamentalmente para ganar dinero.

Conste que no tengo nada en contra de ganar dinero pero si lo haces con un producto como el vino de calidad mejor que mejor, ¿no?

3º Unos vinos que no renuncie a la tradición

Sí amigos, ¿cuál es la razón por la que deberíamos renunciar a uno de los elementos que más pueden diferenciar a nuestros vino?

Las uvas autóctonas, adaptadas desde siglos a climas, suelos, formas de entender el vino son un patrimonio al que no debemos, diría más, que no podemos renunciar.

Son un elemento esencial de la forma de entender el vino de cada zona, y una riqueza que debemos de evitar perder.

Al final el aficionado al vino agradece la variedad, que triste sería el mundo del vino solo con vinos de cuatro variedades de uvas.

4º Unos vinos modernos.

Lo diré rápido pero no con ello con menos contundencia, más fruta, más color, más potencia, más disfrute… más vino, en una palabra. Unos vinos con más color y grado, más densidad frutal, más estructura, más aroma.

Dejemos que la naturaleza nos hable a través del vino, intervengamos lo justo para lograr un gran vino sin desvirtuarlo.

Uvas

5º Un vino se hace para disfrutarlo, mejor si es con los amigos.

Si el vino te gusta ese un buen vino, si el vino te gusta mucho ese es un gran vino, y si el vino te enamora ese es un VINAZO, con mayúsculas. Que importa que Parker no opine lo mismo, Parker no está disfrutando del vino con tus amigos o tu familia, tú sí.

El vino no requiere de un máster para disfrutarlo, como no requiere ser un musicólogo para apreciar la música.

No vamos a negar que con cierta formación puedes apreciar matices que no apreciarías sin esa formación.

Tan importante como que existan buenos enólogos, excelentes críticos de vinos, o fantásticos bodegueros, es que existan clientes para beber estos vinos fantásticos que elaboramos unos y que otros critican.

Sin ellos, los clientes, no existiría todo lo demás.

No alejemos a la gente de los vinos con esnobismos muchas veces insufribles. Como decía aquella canción: “un poquito de normalidad”.

6ª Acabemos con la tiranía de la uva.

Amigos un Pinot Noir puede ser un gran vino o un vino pésimo, se que en España esto se entiende bien, pero en otros lugares como Hispanoamérica no.

Pedir un Pinot Noir, o un merlot, un syrah, un tempranillo, o un albariño de por si no garantiza más que el vino que bebes procede de esa uva, puede ser un gran vino, sí, sin duda, puede ser un desastre de vino, también.

El clima, el tiempo, el año, la orientación de la viña, el tipo de suelo, la recogida de la uva, el tratamiento que se hace en bodega, y un largo montón de “etc” más influyen en la calidad del vino.

Si solo influyera la uva yo plantaría o cualquiera plantaría unas cepas en el patio de su casa y a disfrutar un magnifico merlot o de un gran tempranillo, pero no funciona así, lo lo más probable es que obtuviese un mejunje poco bebible.

Por lo tanto la uva es importante, incluso muy importante por que aporta muchas de las características finales del vino, pero no el único elemento que define la calidad del vino.

Existen vinos más que buenos que no llevan ni un gramo de uva de las mencionadas con anterioridad en su elaboración y son vinos de una calidad excelente.

Amigos no es más que una estrategia publicitaria para no tener que explicar mucho de donde viene y como se ha hecho ese vino.

7ª Unos vinos que pidan otra copa cuando los estás tomando.

Qué mayor elogio se le puede hacer a un vino que cuando tomes una copa te quede siempre ganas de tomar otra. Y que si no la tomas es por responsabilidad.

Encuentro grandes paralelismo entre el vino y la música a unos nos gusta la música clasica, el folk, el rock, etc. Pero a todos nos gusta la música. En la variedad está lo bonito de amar el vino, que tu y yo tengamos gustos diferente, y podamos encontrar vinos distintos es una riqueza que le tenemos que agradecer al vino.

Por lo tanto no se trata de convencer a  nadie de que un gran reserva tinto es mejor que un blanco muy afrutado sin madera alguna, sino de que cada uno disfrutemos del vino que nos gusta, y nos aventuremos a probar otras cosas, que seguro que nos sorprenden.

Como conclusión, amigo, los buenos vinos son los que ti te gustan.

Así es como veo el mundo del vino y lo vivo con pasión, podré estar más acercado o equivocado, pero es lo que Vinos de Suárez intenta transmitir a sus Rutas.

Vinos: ¿Qué define a un buen vino?

2 thoughts on “Vinos: ¿Qué define a un buen vino?

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